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LEALTAD ACRÍTICA: LOS DAÑOS DE LA IDEOLOGÍA QUEER


Esta es una traducción del artículo original del 13/7/2021 por Annie Kia: Uncritical allegiance: the harms of queer ideology - Annie Kia


Cuando el pensamiento lineal perjudica a los niños gays


Al leer este título, algunas personas pueden tener el impulso de añadirme inmediatamente a la lista de "sospechosos". Si notan ese impulso, les pido que se enfrenten a lo que estoy diciendo aquí.


Escribo este artículo porque me preocupan los niños que sienten atracción por personas del mismo sexo y otros adolescentes vulnerables en el contexto del movimiento contemporáneo de la ideología queer.


La ideología queer es un conjunto de creencias basadas en la Teoría Queer. Esta teoría surgió en el mundo académico, y se ocupa de subvertir lo "normativo" y se empeña en "queerizar" (enrarecer) el significado de las palabras y las categorías conceptuales.


La ideología queer descarta o niega el sexo biológico, en favor de la primacía de la identidad de género. Siguiendo esta línea de pensamiento, la orientación hacia el mismo sexo se considera ahora excluyente, y el término "mismo sexo" ha desaparecido del léxico de muchas organizaciones LGBT+, para asombro de muchas personas LGB. En este artículo abordaré la forma en que estas ideas se están aplicando a los jóvenes atraídos por el mismo sexo.


Las preocupaciones que tengo son compartidas por una gran variedad de personas: hombres trans, mujeres trans, hombres gays y lesbianas, personas con diferencias en el desarrollo sexual (intersexuales), y por expertos en temas de adolescencia y género. Muchos de ellos, como yo, se sitúan en el espectro político de la izquierda. La diversidad de estas voces demuestra que la ideología queer es rebatida, sobre todo porque cada vez más gente aprecia que los daños pueden derivarse de algo bien intencionado.


Esto es complejo, y escribo desde un marco de complejidad


Nuestra biosfera está llena de sistemas complejos: el clima de la Tierra, los arrecifes de coral, las ecologías de las praderas. Con múltiples elementos que interactúan entre sí, se caracterizan por sus umbrales y puntos de inflexión.


En el ámbito social, estas dinámicas están presentes en los sistemas de control corporativo de la política climática, e igualmente en los movimientos sociales para acabar con el dominio del Gran Carbón. Estas dinámicas están presentes en todo nuestro mundo social, incluso en el aumento exponencial de jóvenes que se identifican como transgénero.


Cuando me refiero al pensamiento lineal, hablo del tipo de pensamiento que reduce la complejidad a una supuesta relación causal singular (a veces llamado reduccionismo).


En este artículo voy a argumentar que lo que les ocurre a los jóvenes atraídos por el mismo sexo es complejo, y que ellos y otros niños vulnerables están en riesgo cuando el contexto cultural asume una simple relación lineal entre no conformidad de género > disforia de género > ser trans.


El movimiento de ideología queer impulsa la opinión de que todos los niños con disforia de género son trans. De esta suposición se desprende que la terapia holística se considera irrelevante o indeseable, y que la identidad de género declarada del niño debe afirmarse inmediatamente y que la transición médica debe acelerarse. En este artículo me referiré a este modelo, ahora dominante, como el modelo de afirmación lineal, para distinguirlo de la terapia holística, que explora la disforia de género en el contexto de los complejos problemas únicos de cada niño o joven.


Describiré lo que puede salir mal cuando aplicamos el pensamiento lineal a algo tan complejo como el aumento de jóvenes que se identifican como trans, y por qué dejamos que estas cosas sucedan incluso cuando hay pruebas de daños no intencionados. Normalmente, si observamos algo que es perjudicial, somos capaces de obtener información y hablar de ello. Entonces podemos hacer ajustes en lo que estamos haciendo y cambiar la trayectoria. Otra palabra para esto es aprendizaje social. Pero hay algo que frena el aprendizaje social cuando se trata este tema. Exploraré esto en términos de la dinámica de las burbujas sociales y cómo esto da forma al pensamiento colectivo.


Quiero dejar claro que este blog no trata sobre las personas trans. Se trata de una ideología particular que es compartida o no por las personas transgénero, y que existe de forma independiente. Mi consideración positiva hacia las personas trans no se ve disminuida por mi crítica a la ideología queer.


Se trata de burbujas sociales, a las que todos somos propensos.


Esto va de una ideología, y de los daños que se acumulan cuando se ignoran las consecuencias no deseadas, y cuando la mención de éstas es suficiente para causar revuelo y silenciamiento.


Esto va de lo que ocurre cuando se cierra herméticamente una burbuja social, de modo que el único pensamiento que se ve o se oye es el que es compatible con las ideas que ya circulan. Lo hemos visto con la desestimación de la información sobre la crisis climática. Lo hemos visto con QAnon... creencias que corren por las redes, sin ser tocadas por la realidad.


Cuanto más fuerte es la membrana de la burbuja, más repele la información que no se alinea cómodamente con la narrativa compartida.



Las banderas rojas ondean para los jóvenes gays y lesbianas, y otros adolescentes vulnerables





“Cada día me levanto y me viene a la cabeza el hecho de que se me permitió hacer una orquiectomía- extracción de testículos—a solo 3 meses de mi transición. Espero que esta cirugía y los implantes/prótesis me ayuden a no tener que pensar en ello demasiado”


Tras dejarse arrastrar por la oleada de jóvenes que se someten a hormonas y cirugías que alteran su cuerpo, Detrans Gay Guy (el chico gay Detrans) se dio cuenta de que era gay y no trans. Destransicionó.


En el momento de escribir este tuit, se iba a someter a una operación de prótesis testiculares. A partir de entonces, Big Pharma le suministrará testosterona.


Detrans Gay Guy no está solo. Cada vez hay más casos de jóvenes que destransicionan (vuelven a identificarse con su sexo biológico). ¿Qué está ocurriendo?


Ha habido un crecimiento exponencial en el número de niños y adolescentes que se presentan a las clínicas de género, y un aumento dramático en niñas que se identifican como trans (Zucker 2019). En el Reino Unido, en el espacio de una década, hubo un aumento del 1.460% en las derivaciones de niños y un asombroso aumento del 5.337% en las niñas. Aunque los datos de Australia son fragmentarios, seguimos una trayectoria similar.


En Estados Unidos, en solo un año 2016/17, se produjo un fuerte aumento de personas sometidas a cirugía: un 41% de aumento de varones natales y un 289% de aumento de mujeres natales.

Entre este aumento de niños que se identifican como transgénero, hay un alto porcentaje de adolescentes que se sienten atraídos por personas del mismo sexo y niños diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA) (De Vries 2010).


Sorprendentemente, el 35% de los niños y adolescentes que se presentan en la Clínica Tavistock del Reino Unido por disforia de género tenían un diagnóstico de TEA (Butler 2018) . En el estudio del Hospital Westmead de Australia, el 13,9% tenía un diagnóstico de TEA, y el 16,5% tenía un diagnóstico de TDAH (Kozlowska 2021).


Junto a este aumento de los niños y adolescentes que se identifican como trans, ha surgido un repunte de las personas que destransitan. Un foro en línea de sub-reddit para personas que destransicionan o desisten tiene actualmente 23.000 participantes. Es difícil obtener datos sobre las cifras porque pocos quieren volver a las clínicas de género y se pierden en el seguimiento. En un estudio reciente, el 70% de los participantes señalaron que el motivo de su destransición era que se habían dado cuenta de que su disforia de género estaba relacionada con otros problemas.


Lisa Marchiano es una clínica estadounidense que ofrece apoyo terapéutico a personas que han dejado de serlo. Describe a sus clientes como personas de veintipocos años cuyos complejos problemas no se abordaban en las clínicas de género. En su lugar, las hormonas y/o las cirugías para cambiar de sexo crearon una nueva capa de dificultades físicas y psicológicas.


La mayoría de sus clientas llegaron a comprender que eran lesbianas butch (marimachos): "trazaron complejas historias de aceptación de su homosexualidad. Algunas se enfrentaron a un cruel acoso homófobo antes de anunciar su identidad trans". Esta descripción se repite en los relatos de otras personas que han destransicionado.


Elie, por ejemplo, al año de identificarse como trans, se sometió a una mastectomía:




“Todo lo que yo solía ver como “signos” de que era trans, ahora me doy cuenta de que en realidad eran signos de que la sociedad me rechazaba por ser una chica no conforme con el género. El hecho de que tuviera una apariencia andrógina, de que fuera muy alta, de que jugara al baloncesto, de que no me maquillara, de que me gustaran las chicas, etc nunca fue una prueba de que yo fuera transgénero.

El hecho de que se me hiciera bullying y estuviera avergonzada de todas esas cosas, sin embargo, sí fueron un gran factor que me empujó a que la transición a hombre se hiciera tan atractiva para mí”


Además de jóvenes lesbianas y gays, entre los destransicionadores hay adolescentes con rasgos de autismo, trastornos alimentarios e historias de abuso que nunca se habían abordado.

Algunos, como Sinead, sufrieron el fracaso de profesionales cuya estrechez de miras hozo que se modificara el cuerpo una persona que luchaba contra la depresión. Les invito a escuchar a Sinead, que pide mejores servicios sanitarios para todas las personas con disforia de género: Nos merecemos el derecho a hablar de nuestras experiencias.


Date cuenta de que Sinead afirma a las personas trans se han beneficiado de la transición médica. Fíjate también en su descripción de que las personas detrans que comparten sus historias son rechazadas, se burlan de ellas o se les dice que son odiosas.


Es como si los destransicionadores fueran una amenaza para el movimiento de ideología queer.


Es como si se tratara de UNA COSA U OTRA, en lugar de UNA COSA Y LA OTRA.


Esta sordera, esta desestimación de los destranscionadores es la burbuja


Los destransicionadores ofrecen otro punto de vista sobre la complejidad del sexo, el género y la identidad, y sobre cómo éstos están mediados por la dinámica de la red. Pero la exclusión de sus voces suprime el aprendizaje. Sin aprendizaje social, tenemos un daño involuntario. Nada de esto es bueno para las comunidades LGBT.


Si escucháramos, oiríamos una llamada a la evaluación holística de la disforia de género. Un terapeuta que ve a todos los niños con disforia de género como "trans" no puede ver el conjunto.


Por ejemplo, cuando Mia , que tenía un trastorno alimentario, le dijo a su terapeuta que estaba "vomitando y purgándose", ellos dijeron "oh, vaya qué mal. ¿Cómo está tu disforia?".


Cuando las personas que destransicionan cuentan sus historias en este folleto o en las redes sociales, nos enteramos de cómo se pasaron por alto cuestiones complejas en el camino lineal hacia la transición.




“Soy una de las incontables chicas autistas que transicionaron porque los cambios sociales y corporales de la pubertad eran devastadores. Los roles de género son una gran causa de malestar en las personas con discapacidades interpersonales de desarrollo”







“A medida que voy comprendiendo mi dolor por la pérdida de mi sistema reproductivo, mi mente se centra en la mastectomía que me hicieron a los 20 años. La pena se asienta aún, una ola de tristeza me invade. Desde un sentimiento de indiferencia a una profunda pérdida.

Para mí, la transición fue un camino que tomé debido a que el inmenso malestar que tenía se hizo insoportable. En ese momento, pensé que era disforia de género lo que estaba experimentando, sin embargo, diez años más tarde, me enteré de que la forma en que me había sentido sobre mí misma y mi cuerpo era el resultado de los abusos de la infancia”



“Fui a terapia por primera vez en mi vida y me dí cuenta de que era una lesbiana butch autista. Me dí cuenta de que nunca debí ni necesité "sentirme como" otras chicas y que podía ser mi propia y auténtica yo, y seguir siendo mujer”


Puede resultar incómodo reconocer una bandera roja vinculada a algo con lo que estamos alineados.


El sesgo de confirmación es otro nombre para este descarte inconsciente. Así es como la gente no se da cuenta de las banderas rojas de la catástrofe climática. En la burbuja de la negación del clima nos desprendemos de la información, incluso cuando la costa este de la masa continental australiana arde con un calor inusitado. La información se descarta a la velocidad del rayo, según las ideas de las corrientes de la red en las que nos movemos. Nos olvidamos de leer el artículo enlazado. Disparamos al mensajero.


A medida que sigas leyendo, te pido que observes tus reacciones a lo que escribo aquí y que te detengas lo suficiente como para enfrentarte seriamente a ello.



El marco lineal de "sólo afirmación" no permite el acceso a la complejidad.


Aunque hay diferencias en la práctica clínica y en las políticas de las distintas jurisdicciones sanitarias, lo que sí permanece es el movimiento de ideología queer insistiendo en que solo hay una posibilidad para intervenir a niños y adolescentes con disforia de género: afirmar inmediatamente con la transición social y permitir la transición médica con bloqueadores de la pubertad y hormonas para el sexo opuesto.


Sin embargo, hay pruebas convincentes de que antes del modelo de atención basado únicamente en la afirmación, la mayoría de los niños con disforia de género de inicio en la infancia la resolvían durante la maduración de la adolescencia.


Una revisión de 10 estudios realizada por Ristori y Steensma descubrió que entre el 61% y el 98% de los niños diagnosticados con disforia de género (DG) desistieron (no continuaron experimentando disforia en el seguimiento):


"La conclusión de estos estudios es que la DG en la infancia está fuertemente asociada con resultados de lesbianas, gays o bisexuales y que para la mayoría de los niños... los sentimientos de disforia de género remitieron alrededor o después de la pubertad" (Ristori 2016)


A pesar de esto, actualmente existe una suposición generalizada impulsada por el movimiento de ideología queer donde existe una relación lineal entre la disforia de género en la infancia y ser trans. La terapia exploratoria holística y neutra se enmarca como "sospechosa", afín a la "terapia de conversión".


Sin embargo, las historias de las personas que se han desvinculado muestran que necesitaban ayuda para explorar la disforia en el contexto de la persona en su totalidad: sus experiencias de autismo, o de abuso sexual, o de actitudes homófobas. O el aislamiento social de los chicos raros. O, en el caso de las chicas, la ansiedad por la madurez sexual en un mundo que cosifica sus cuerpos y en el que el porno representa la humillación y el sometimiento de la mujer.


Sin información, no hay aprendizaje social. Sin aprendizaje, los daños se acumulan.

El movimiento contemporáneo de la ideología queer anula la investigación que podría ayudarnos a evitar los daños que sufren personas como Sinead o DetransGayGuy.


A James Caspian se le impidió investigar el creciente número de destransicionadores. La Universidad de Bath Spa puso fin a su proyecto de investigación porque era "políticamente incorrecto". Sin embargo, Caspian era un psicoterapeuta con años de experiencia en la ayuda a personas con transición de género, y estaba bien situado para aportar conocimientos sobre cómo algunas personas llegan a lamentar la transición y los cambios en su cuerpo.


Asimismo, la investigación de la Dra. Lisa Littman fue atacada. Tras haber observado grupos de adolescentes que se identificaban como hombres sin antecedentes de disforia de género, Littman publicó un artículo descriptivo en el que proponía que la dinámica de la red estaba en juego y acuñó la expresión "disforia de género de inicio rápido" (ROGD) para describir un nuevo fenómeno. Entonces se desató el infierno. La Universidad de Brown recibió un aluvión de críticas. La revista se retractó y luego volvió a publicar el artículo sin apenas cambios.


Littman ha defendido su metodología (Littman 2020). Puede leer su artículo aquí y un informe sobre las presiones ejercidas por los transactivistas y lo que esto significa para la investigación aquí.


La exigencia de que el discurso público se ajuste a la ideología queer está en todas partes. Por ejemplo, esta conferencia estadounidense canceló un panel sobre la detransición porque era ‘demasiado controvertida’.


El mensaje había calado... te atacarán si intentas investigar las complejidades no reconocidas por la ideología queer.


La dinámica de las redes está siempre presente en nuestro pensamiento, sentimientos y comportamientos


Para mí, la cuestión de la investigación de Littman era obvia.


Las cascadas de redes son el sistema circulatorio de la manera en que cambian las poblaciones y crecen los movimientos. En Seeing Networks in a New Way, describo esta dinámica en la campaña Gasfield Free Northern Rivers, en Nueva Gales del Sur, y proporciono enlaces a investigaciones que me abrieron los ojos a la poderosa influencia que ejercemos unos sobre otros. Para entender esta dinámica, lea Connected, de Nicholas Christakis y James Fowler: el consumo excesivo de alcohol y el abandono del tabaco están interconectados, al igual que el suicidio, la felicidad y el altruismo.


Hay un conjunto de pruebas sobre cómo las chicas con trastornos alimentarios pueden influirse mutuamente para valorizar la inanición, y para mantener los límites dentro y fuera del grupo (Allison 2013, Vandereycken 2011, Harsharger 2008). Nada de esto es nuevo. Nada de esto es sorprendente. Y nada de esto niega el intenso sufrimiento de las niñas atrapadas en estas dinámicas.


A esta lista incompleta de comportamientos en red yo añadiría... nuestra evitación de la información incómoda que desafía nuestro sentido de las cosas.


Littman descubrió que la intensa participación en las redes sociales era evidente en los grupos de chicas adolescentes que se identifican como hombres. Si crees que los adolescentes pueden ser de algún modo inmunes a la dinámica de las redes, mira este vídeo en el que jóvenes mujeres destransicionadoras describen el papel de los medios sociales en su experiencia adolescente.


Si pudiéramos ir más allá del O UNA FORMA DE PENSAR U OTRA sobre estas cuestiones, quizás podríamos ver que la investigación de Littman no invalida la experiencia de los jóvenes que experimentan una disforia de género continua, persistente e intensa.


Si pudiéramos cambiar a UNA FORMA DE PENSAR Y LA OTRA podríamos abrirnos a aprender sobre los daños que se están realizando a algunas personas (no todas) que se embarcan en la transición médica.



Jóvenes gays y lesbianas en riesgo de sufrir daños


Volvamos a estas palabras:

"Todos los días me despierto y me acuerdo del hecho de que me permitieron una orquiectomía -extracción de los testículos- a sólo 3 meses de mi transición"


Uno esperaría que las organizaciones LGBT se preocuparan por los jóvenes gays como Detrans Gay Guy, o por las jóvenes que descubren que siempre habían sido lesbianas y que lamentan profundamente el impacto duradero de la testosterona, y/o la extirpación quirúrgica de sus pechos, y/o la vagina y el útero. La preocupación debe surgir del caso del Tribunal Superior del Reino Unido que involucra a Keira Bell:

"Las consecuencias de lo que me ocurrió han sido profundas: posible infertilidad, pérdida de mis pechos e imposibilidad de amamantar, genitales atrofiados, una voz permanentemente cambiada, vello facial..."


Cuando se presentó en la clínica de género, Keira había estado luchando con muchos desafíos, incluyendo dar sentido a la atracción hacia personas del mismo sexo, pero ella:


...nunca había tenido una asociación positiva con el término "lesbiana" o con la idea de que dos chicas pudieran tener una relación. Esto me hizo preguntarme si había algo inherentemente malo en mí. Por aquel entonces, de repente, mi madre me preguntó si quería ser un chico, algo que ni siquiera se me había pasado por la cabeza. Entonces encontré algunas páginas web sobre la transición de las mujeres a los hombres..."


En 2019, el personal de la clínica Tavistock del Reino Unido decía que parecía una terapia de conversión para niños homosexuales

No debería sorprender a nadie que los adolescentes con atracción por personas del mismo sexo acudan a las clínicas de género. Una serie de conocimientos confirma que la disconformidad de género y la disforia en la infancia están correlacionadas con la orientación hacia el mismo sexo en la edad adulta.


En 2019, el personal de la clínica Tavistock del Reino Unido decía que parecía una terapia de conversión para niños homosexuales:


- "Se estaban enviando a tantos niños potencialmente homosexuales por el camino del cambio de género... se hacían chistes de humor negro entre el personal respecto a que "no iba a quedar gente gay"


- "Parece una terapia de conversión para niños gays... Con frecuencia tuve casos en los que las personas empezaron a identificarse como trans después de meses de horrendo acoso por ser gay"


- "Las jóvenes lesbianas consideradas en lo más bajo del montónm de repentem descubrieron que eran muy populares cuando decían que eran trans"


- "Escuchábamos mucha homofobia que nos parecía que nadie está desafiando. Muchas chicas venían y decían: 'No soy lesbiana. Me enamoré de mi mejor amiga, pero luego me conecté a Internet y me di cuenta de que no soy lesbiana, soy un chico. Uf".


Sin embargo, a pesar de las señales de alarma, el movimiento de ideología queer y las organizaciones LGBT+ siguen impulsando la política lineal de "sólo afirmación". Lo hacen a pesar del creciente número de personas que destransicionan y se arrepienten de los cambios en su cuerpo, y a pesar del estudio de Littman que señala la dinámica de las redes.


Siguen adelante a pesar de:


- Un estudio longitudinal de niños que se presentan a una clínica de género, durante la era de la atención integral y la "espera vigilante", que muestra que el 12,2% persiste con la disforia de género, el 87,8% desiste (resuelve la disforia de género) y el 63,6% crece como homosexual (Singh 2021).


- La investigación del Reino Unido muestra que el 66% de las niñas que presentan disforia de género eran lesbianas, el 21% bisexuales y sólo el 8,5% heterosexuales. De los chicos, sólo el 19% eran heterosexuales (Holt 2014).


·-Estudios que muestran el acoso homofóbico que precede a los adolescentes que se identifican como trans (DeLay 2018).


- Un conjunto de evidencias que muestran que, antes del modelo lineal, una gran mayoría de los niños resuelven la disforia de género a medida que atraviesan los procesos de desarrollo de la pubertad (Ristori 2016). En otras palabras, la disforia de género en la infancia es compleja y multidimensional. Aquellos con disforia de género de inicio infantil persistente e intensa son una minoría.


Es importante señalar algo aquí. En la mayoría de los países occidentales, la época en la que la mayoría de los niños resolvían la disforia de género al madurar ha terminado. El modelo generalizado ahora es la afirmación lineal (transición social seguida de medicalización).


Aunque los bloqueadores de la pubertad se presentan como "reversibles", las investigaciones demuestran que la gran mayoría de los niños a los que se les administran bloqueadores de la pubertad pasan a recibir hormonas de sexo cruzado (Brik 2020). En el estudio Tavistock del Reino Unido, este porcentaje fue del 98% (Carmichael 2021).


En otras palabras, los bloqueadores de la pubertad parecen interrumpir los procesos naturales de maduración de aquellos niños que normalmente resolverían la disforia de género, y los encaminan hacia intervenciones que alteran el cuerpo. Para muchos, esto significa una dependencia farmacológica de por vida y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, trombosis e infertilidad, como se señala en esta declaración política sueca para adoptar el principio de precaución en relación con el tratamiento hormonal de los menores.


Parece increíble que las organizaciones LGBT+ se empeñen en abogar por la afirmación lineal cuando los jóvenes atraídos por el mismo sexo están corriendo el riesgo de sufrir intervenciones que les perjudican y "trans-forman lo gay".

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Un entorno hostil y difícil para los jóvenes homosexuales


El abandono de los jóvenes atraídos por personas del mismo sexo por parte de las organizaciones LGBT+ va más allá de la indiferencia ante los riesgos señalados anteriormente. La ideología queer ha creado un entorno hostil y difícil para los jóvenes que intentan dar sentido a la atracción por personas del mismo sexo.


Hemos luchado durante décadas para que se reconozca la homosexualidad como una orientación, no como una preferencia. Pero en pocos años la ideología queer ha dado la vuelta a eso. La nueva ideología descarta y niega el sexo biológico y, al hacerlo, ha convertido la orientación sexual en algo innombrable. Lo único que cuenta es la identidad de género. En este nuevo marco, la atracción por el mismo sexo es una "preferencia" que puede, y debe, desaprenderse.


El trasfondo de todo esto es el empuje de la Teoría Queer para quebrantar los límites. Esto implica un ambicioso proyecto de reingeniería del lenguaje y del significado, al que todos deben ajustarse, incluidas las personas transgénero y LGB que no aceptan la Teoría Queer. Puede sorprender que la definición de trans haya cambiado drásticamente en los últimos años. Lo trans incluye ahora identidades de género como genderfluid o demiangdrógino.



Quizás el cambio más significativo ha sido que pueda ser trans una persona que no tiene disforia, o que no hace cambios en su cuerpo o incluso en su presentación de género. De ahí que la persona de esta foto entre en los colegios del Reino Unido, donde las niñas confundidas se enteran de que Alex Drumond es lesbiana. En este caso, Alex ha adoptado alguna vestimenta asociada al estereotipo de género de la feminidad. Pero en el nuevo pensamiento, ni siquiera esto es necesario.


Junto con la negación del sexo biológico ha llegado la opinión de que es intolerante definir la orientación sexual de uno en términos del cuerpo sexuado. En cambio, deberíamos sentirnos atraídos por las personas en términos de su identidad de género interna. Sin embargo, la homosexualidad y la heterosexualidad implican un patrón estable de atracción hacia un sexo biológico concreto: el "sexo" en medio de esas palabras es una pista. (Stock 2021).


Este grado de luz de gas es parte del problema que estamos creando para los jóvenes gays y lesbianas. Para que tenga sentido la orientación sexual tiene que tener sentido. Eso implica sentidos como la vista, el oído, los sentimientos y el deseo, y el uso de palabras que transmitan con precisión la experiencia sensual. Los relatos de los destransicionadores han dejado dolorosamente claro lo difícil que es para los jóvenes atraídos por el mismo sexo sentirse bien con su sexualidad. La exigencia de que las jóvenes lesbianas y los jóvenes gays anulen sus sentidos y retuerzan el lenguaje para negar su sexualidad emergente y luego disculparse por ella es orwelliana.


Este dramático cambio cultural, con sus nuevas reglas, se manifiesta en forma de presión y/o abuso dirigido a las jóvenes lesbianas y gays que expresan cómo viven su orientación sexual.


Arielle Scarcella describe el peso opresivo de esto en Queridas mujeres trans, dejad de presionar a las lesbianas con vuestra “polla de chica”. Cada vez más, las aplicaciones de citas para gays y lesbianas permiten especificar la altura -pero no el sexo biológico- porque la atracción hacia el mismo sexo se considera ahora transfóbica. Los jóvenes gays pueden ser censurados por afirmar que el deseo homo-erótico implica... cuerpos masculinos.


Si te resulta difícil de creer, echa un vistazos a los abusos dirigidos a los chicos y hombres homosexuales en las redes sociales. Esto no viene de los fundamentalistas religiosos. Esto viene de - y es permitido por - el ahora dominante movimiento de ideología queer.


Esta luz de gas es especialmente corrosiva para las jóvenes lesbianas que denuncian la confusión y la vergüenza por el "fracaso" de experimentar los cuerpos masculinos como femeninos. Hoy en día, las lesbianas tienen que sentirse atraidas por una ‘identidad de género’ y adaptarse a ser penetradas por los "penes femeninos" de las mujeres trans que se describen como lesbianas.


"Me dijeron que la homosexualidad no existía y que les debía a mis hermanas trans desaprender mi 'confusión genital' para poder disfrutar dejando que me penetren" (Lesbians en Ground Zero)